viernes, 19 de octubre de 2012

"Bienvenida la estupidez"


En #Blogs pasados como los titulados “El Origen de la Estupidez” y “La estrategia de la distracción en México” mencioné cómo estamos siendo constantemente bombardeados con productos cuyos contenidos culturales de pésima calidad o que no aportan nada a la urgente necesidad que tenemos como país para que nuestro cerebro trague, aunque sea un poquito, algo positivo y constructivo.

Con aquella pendejada mayúscula como por ejemplo, la mierda esa del “gangman style” o como se escriba esa idiotez, no nada más quedamos en evidencia, otra vez y por enésima ocasión, de que la razón por la que nos carga y nos seguirá cargando la chingada como personas y como país está siempre latente; sino que además, tácitamente, se exhiben sobre el tipo de mierdas que les gusta, medios por los cuales las reciben y las reacciones que tienen después de tragarse intelectualmente esa basura.

Para que algo como ese bailecito idiota dé risa es porque hay que ser un completo idiota, también, una cosa es verla en una pantalla del metro o del metrobús sin tener la intención de buscarla y otra es tener el interés de buscar el video por internet y aportar una visita más a los millones que ya debe de tener, pero también seamos sinceros, cualquier idiota puede decir que si no es bueno el video, pues no tendría tantas visitas, pero ¿cuándo han visto una caca sin moscas?, así que #BravoIdiotas ¡van muy bien!

Otro problema grave es lo que le enseñamos a las futuras generaciones: Yo no sé qué tiene de cagadito ver a tu hijo(a) pequeña, -quienes los tienen- bailando pendejadas del coreano ese o peores bailes como el “perreo”: imagínate si la pobre criatura crece viendo eso como un ejemplo a seguir, como un modelo de crecimiento o como un fin, pues entonces supongo que no se sorprenderán cuando esos niños, sean padres a los 13 años o todo el vecindario se monte a la niña porque está por encima la promiscuidad que la dignidad femenina.

Es increíble como la mierda se la avientan en revistas, diarios, televisión, radio e internet y cómo a la gente le encanta entretenerse con los productos cuyos trabajos conllevan el menor contenido cultural de calidad y que les producen el menor esfuerzo para asimilarlos.

Es como si, por ejemplo, pusiera uno a propósito en unas hojas un jueguito de “gato”, otro de un crucigrama y otro de un sudoku: difícilmente dejarían el del “gato” porque es el que menos esfuerzo requiere (aunque se necesiten dos personas); para el crucigrama pues tendrían que tener cierto nivel de cultura general, cosa que difícilmente tendrían ya que para adquirirla se requiere gusto por aprender y gusto por la lectura y tantita pinche noción de la cultura y para el sudoku, #putamadre pues menos, nada más ven números y ya se les hace difícil y ya ven cómo son los pendejos que se justifican con eso de que “a ellos los números no se les da”; es como los huevones en los cines, prefieren ver la película pésimamente doblada que leer los subtítulos.

La fórmula es sencilla, si se educa con babosadas, se tendrá a un estúpido, porque todo ese tipo de productos basura que no requieren el menor esfuerzo físico o mental dejan un cerebrito inservible, incapaz de poder sacar jugo a sus capacidades porque como un músculo, quedó atrofiado por no usarse, por no hacerlo trabajar, por no esforzarlo sanamente a ser mejor y condenada a creer en santitos y ver el fútbol; en cambio una mente sana, libre de prejuicios, leída, que razona, que respeta, que sabe improvisar, que se adapta en el buen sentido de la palabra, que construye, que duda y que es libre, será mejor recompensada en cuanto a sus resultados deseados, porque toda esa conjunción de cosas buenas darán algo mejor como resultado, en cambio, ¿imagina ahora qué clase de gustos en programas de televisión, en gustos musicales, en libros, en entretenimiento, en deportes, en cultura o en noticieros tiene un grupo de individuos que se toma una foto maltratando una indefensa osezna como si fuera una gracia lo que hacen?

Este país cada vez me convence que está repleto de gente a la que es fácil de convencer de lo que sea mientras lo vean en los medios, sobretodo en la televisión, porque incluso la televisión es el medio masivo que menos esfuerzo requiere y los televidentes se convierten en antenas repetidoras humanas de lo que ahí ven: si un día en la televisión se muestra que cierto sujeto es malo, lo odiarán pero si al siguiente día el mismo sujeto es exhibido como bueno, lo amarán; esta pobre gente no piensa, no razona, no critica y siempre se les dirige hacia la conducta que deben tomar sin que lo noten y convencidos pero sin saber porqué de lo que hacen.

Recuerden el punto de las “Estrategias de la distracción” donde por lo visto, parece que está de moda ser estúpido, porque una de las necesidades humanas es la aceptación social y como la estupidez funciona mejor si es colectiva pues se aceptan entre muchos gustosamente en grupos sociales, por eso el que lee ya es diferente y es discriminado, porque les lleva ventaja porque piensa, porque duda, porque se pregunta al menos dos veces las cosas y no tiene fé ciega, por eso, bienvenida siempre la estupidez a México, porque no duele y ni cuesta trabajo y puede educar a los niños mientras la mamá ve novelas y el papá el fútbol.