martes, 28 de mayo de 2013

"Esto" nos gobierna...


Cuando vi las imágenes según de un Emilio Azcárraga sin playera, borracho, babeando, hincado haciendo reverencias y luego unas tomas medio contestando lo que le preguntaban por el juego de la final de fútbol, no puse mucha atención y pensé que era como un mal fotomontaje o burlas, de esas que se terminan haciendo memes futboleros para molestar y chingarse entre aficiones rivales, pero cuando vi que eran publicadas en el muro de noticias de un medio más seriecito y un poco más creíble (CNN) y que si eran fotos y tomas reales, fue cuando presté atención a leer de qué se trataba y en serio que está para dar asco.

No es que se trate de la pasión del fútbol, del furor de remontar una final, ni de ser el equipo odiado por todas las demás aficiones y equipos, se trata simplemente se no ser de la misma mierda de la que todos creen, pero ahora con esto, todos comprueban que la representan y al parecer con un inocente pero muy idiota sentido de pertenencia, la defienden sin entenderlo.

Como la mayoría de nosotros, únicamente conocemos en materia de deporte lo de nuestro país y lo de EEUU, pregunto, y pregunto porque no recuerdo o dudo que haya pasado, que por ejemplo Jerry Jones, dueño de los Vaqueros de Dallas que son como las Águilas del América, muy queridos y muy odiados ¿ha dado un espectáculo así cuando ganaron algún Super Tazón?; ¿si Al Davis de los Raiders pronunció su famoso “Just Win Baby” sin playera mientras babeaba (o moqueaba) desde la boca hasta el piso?, y ya ni hablemos del entrenador ¿Alex Ferguson o Guardiola han festejado como Miguel Herrera cuando fallaba el contrario un penal, o confían más en lo que realmente es capaz de hacer su equipo? Y que conste, estos personajes lejos de ser figuras deportivas, son figuras públicas.

El asunto, lejos de ser algo pasional derivado del deporte, hay que verlo como lo que es, y no como sencillamente un hombre apasionado o un multimillonario vulnerable como todos, al embrutecimiento de los estupefacientes, no, es algo más y es para ponerse a pensar.

¿Qué representa el dueño de televisa, en todos los contextos y en todas las polémicas culturales, empresariales, y sobre todo políticas que conlleva verlo en ese estado reaccionando de esa forma?, ¿y qué falta ahora, ver a Peña Nieto ahogado de borracho dando el grito desde Palacio Nacional solo por el hecho de que se puede?; ¿al rector de la UNAM sin playera si se coronan los Pumas?, si de por sí la opinión pública no está nada contenta de que se le hayan condonado recientemente tres mil millones de impuestos a este señor, pues muchos visualizan ésto como una burla a la gente más que como festejo.

Una cosa es que todo mundo tenga derecho a festejar como se le pegue en gana, cosa que es sana y no daña a nadie, pero a alguien con más nivel lo imagino tal vez en privado celebrándolo, en un íntimo círculo entre familiares o amigos en un palco; pero otra cosa y muy diferente es que como figura pública; como líder de opinión; como alguien que mueve desde hace años los hilos del país y su rumbo; que quita o pone presidentes; que le dice a una masa estúpida como es su auditorio cómo, cuándo y a dónde moverse; que si alguien externo a su “imperio” muestra a alguien de los “suyos” como villanos, él se encarga con sus medios de volverlo héroe, que dicta cuando le conviene qué y quién es el bueno o todo lo contrario: eso es lo que insulta, lo que humilla: Que esto es lo que nos gobierna.

Lo que pasó aquí es el reflejo de una realidad que ya es imposible de tapar y que afortunadamente ni con todo su poderío empresarial ni con sus medios imperiales pueden ocultar o parar: La bajeza real de persona que es, del mundo podrido y mierdero del cual viene y que lo vio crecer y desarrollarse así y del reflejo ya inocultable de lo que toda su imagen física y mental representa ya para un cada vez mayor grupo de Mexicanos pensantes: Puritita mierda y nada más.

Ahora reflexiona y pregúntate: Si esto es lo que nos gobierna, ¿es esto entonces lo que nos merecemos? Yo creo que sí, ¿o a poco hemos hecho algo por conseguir lo contrario?, porque qué vergüenza da reconocer que “esto” es lo que nos gobierna.

sábado, 30 de marzo de 2013

"Todo es culpa de Tony Romo"


108 millones de dólares por los siguientes seis años fue el acuerdo, 55 de ellos garantizados, eso equivale a dieciocho millones por cada uno de esos años, o lo que casi es lo mismo, casi un millón por cada semana de la temporada regular para Tony Romo, quien esta temporada llega a una década como jugador profesional y en la que, en esos diez años, solo ha ganado un partido de postemporada de cinco jugados, repito, de cinco jugados en diez años, eso equivale a pasar a postemporada cada dos años pero perder el juego o equivale a ganar un juego de postemporada cada diez años, cosa que simplemente es la realidad, ya que el equipo de los Vaqueros de Dallas, ha pasado a playoffs en cuatro ocasiones en la últimos década y los últimos tres años seguidos, no ha pasado y han perdido más juegos de los que han ganado (22 – 26)

No hay nada más dulce para los fanáticos anti Vaqueros de Dallas que escuchar que Romo seguirá por seis años más; así como también no hay nada amargo para la mayoría de los fanáticos del mismo equipo (digamos, un 85 %) escuchar la misma noticia de que el mariscal de campo seguirá haciéndolos enojar; pero no hay nada peor en cualquier liga del mundo que los fanáticos de fé ciega que no son capaces de aceptar que su equipo actualmente es P-E-R-D-E-D-O-R y que aplauden esta noticia y, como en la temporada 2011, creían que jugarían el Super Bowl en casa, cosa que para colmo, ni pasaron a postemporada, pero la culpa, según ellos, es de todos, menos de Romo; lo raro es que todo el mundo no solo dice lo contrario, si no comprueba lo contrario.

Pero veamos un poco de análisis sobre el desempeño de Romo en la pasada década para explicar por qué es un pésimo jugador, veamos la siguiente tabla, pero por favor fanático de los vaqueros, ni llore ni se ría, es la realidad desde hace diez años atrás de su “Equipazo” al que siempre le apuesta que llegara a la final (aunque tenga diecisiete años de no llegar al Súper Bowl):

Temporada
Juegos Tony Romo
Ganados Equipo
Perdidos
Equipo
TD’s Tony Romo
Intercepciones Tony Romo
Playoffs

2003
0
10
6
-
-
Si
2004
6
6
10
-
-
No
2005
16
9
7
-
-
No
2006
16
9
7
19
13
Si
2007
16
13
3
36
19
Si
2008
13
9
7
26
14
No
2009
16
11
5
26
9
Si
2010
6
6
10
11
7
No
2011
16
8
8
31
10
No
2012
16
8
8
28
19
No
Total:
121
89
71
177
91
4

Si analiza bien la siguiente tablita, vera que el equipo no perdió por culpa de Romo del 2003 al 2005 (porque no jugó ni un solo juego), entonces, restan las últimas siete temporadas, de las que han pasado tres a postemporada, aquí este punto es importante porque explica claramente como el dueño de Jerry Jones, como buen viejo necio que son los ancianos, creyó que porque con Romo pasó a postemporada en tres de sus primeras cuatro temporadas como titular, la historia sería benéfica a su favor y como todo mundo sabe que es un viejo metiche en los asuntos propios de los gerentes generales y de los entrenadores en jefe y hace y deshace a su antojo, pues seguramente no hay alguien que se atreva a decirle: “Sr., la ha estado cagando desde por lo menos hace cinco años, váyase a jugar golf o a comprar joyas y deje a los profesionales levantar al equipo y por cierto, su pinche  quarterbackcito de cagada no sirve para ni madres”.

Sea un poco más analítico y recuerde cuántos partidos se han perdido por culpa de Tony Romo y cuántos se han ganado por su buen juego (¿recuerdan cuando fue el holder contra Seattle y no pudo sostenerle el balón a su pateador y POR SU CULPA perdieron?); recuerde cuántas veces ha estado con el culo a la orilla de su asiento esperando que Romo no la cague y le terminan interceptando una y otra vez, recuerde que al menos los últimos dos años se han quedado fuera de playoffs en la última semana de temporada regular gracias a sus rivales de división (2011, Gigantes de Nueva York; 2012 Pieles Rojas de Washington): entonces, ¿sigue creyendo que un jugador que ya tiene una década en la liga y que para nada es élite y ni ha demostrado un nivel espectacular va a ser la diferencia para regresar al equipo a ser ganador?, ¿o que todos son papás de Tony Romo o por qué confían tanto en él o creen que en un negocio como es una franquicia en la NFL se merece otra oportunidad después de tirar temporadas y dinero a la basura?.

Asimile, aunque le cueste trabajo, que así como un equipo es bueno por tener un buen marsical de campo quien dirija su ofensiva, pues también todo lo contrario, y si su defensa, sus entrenadores y sobre todo, su línea ofensiva no son culpables de sus intercepciones; pues más de la mitad de la culpa del por qué el equipo está donde está es por culpa de Romo. #todoesculpadelpincheromo

Entonces si sabes quién es el cáncer, ¿lo dejas ir o sigues de necio como hasta para pagar por seguir teniéndolo?. Digo, porque por dieciocho millones de dólares al año, cualquiera hace un mejor papel que éste pobre diablo...

miércoles, 28 de noviembre de 2012

“Farolada y Protagonismo"



Es muy común ver en los partidos de football americano profesional, que al cumplir un objetivo (llámese “objetivo” anotación, gol de campo, intercepción, tackleo oportuno, captura, etc.) la alegría o felicidad del autor se refleja en ciertas acciones que llegan a ser festejos de todo tipo y a diferentes niveles. Dependiendo de la disciplina (o indisciplina) del jugador, puede llegar a convertirse en una burla que sea merecedora de un castigo y que una buena jugada, puede poner en peligro un punto extra importante que puede definir un partido o gracias al castigo, le dé buena posición de campo en la patada de salida siguiente al equipo contrario o hasta corran el riesgo, de que se la puedan regresar de anotación, y todo por la “pinche farolada” de un solo jugador, quien tira todo el esfuerzo de sus compañeros al caño.



Es risible cómo la cantidad de castigos de un equipo tienen origen en la burla que hacen los jugadores a sus contrarios. No se dan cuenta que no sólo se exhiben como pésimos ganadores, sino que, tristemente, demuestran que la indisciplina reina en su persona, en su unidad ofensiva o defensiva o en todo el equipo (incluido hasta el staff de coacheo) y más aún, que los intentos por establecerla por parte de sus entrenadores (si es que existen), simplemente les vale madre, porque para ellos primero son ellos mismos, por lo que entonces juegan para ellos mismos y después para su equipo.

Para estos jugadores, primero es siempre el protagonismo; es el egoísta sentimiento de: “véanme, hice una buena jugada; apláudanme; chúpenme; soy el mejor; soy bien chingón”, cuando en realidad lo que, sin decir una sola palabra dicen: “pónganme atención; casi nunca hago nada sobresaliente y cuando lo hago, sufro de una muy urgente necesidad de reconocimiento; mis éxitos personales son tan escasos que necesito que al menos digan algo bueno de mi por una pinche jugada; o me desquito mediante la burla de todas las situaciones en las que por capacidades y aptitudes deportivas y/o físicas soy deficiente”.

En el caso concreto de las ligas mayores en México, tanto ONEFA como CONADEIP, las de Master y las de Football Arena; lo que reina es la pinche farolada sobre cualquier otra cosa de más de la mitad de los jugadores; en muchas ocasiones, son anotaciones que se terminan anulando porque no falta el necio que no entiende que burlarse antes de concretarse la anotación no tiene nada que ver con el deporte en equipo y ni siquiera son para entender el porqué se llama el castigo “conducta antideportiva”. Lo más curioso es que la mayoría de jugadores, por ejemplo y sobre todo de las categorías master, en las que los entrenamientos y la disciplina es muchísimo más relajada que cuando jugaban en mayor (y digo “jugaban” si es que con esa actitud siquiera los metían a jugar) nunca hicieron nada ni como jugadores a nivel elemento, ni mucho menos a nivel equipo. Por eso entonces se entiende que si cuando jugaban mayor y estaban bajo una buena disciplina que no les permitía hacer este tipo de burlas dado que es un deporte FORMATIVO; pues ahora que juegan sin una supervisión que les pueda quitar la beca o mandarlos a la banca, pues salgan a reírse del contrario y burlarse cuando juegan medianamente bien.

Ahora pregúntate cuántas series ofensivas, anotaciones, intercepciones, buenas posiciones de campo, buenos regresos de patada, capturas o cualquier otro esfuerzo como equipo, se tiran a la basura por un castigo; y también cuántas yardas les cuesta en el partido esas conductas antideportivas, y cuántos puntos en la temporada se anularon o nada más recuerda cuántos juegos se perdieron cuando la defensiva ya había parado el ataque contrario pero una actitud antideportiva les “regaló” la primera oportunidad y de ahí anotaron.

Otro asunto muy curioso es que la mayoría de los faroles creen que son profesionales que ganan millones y que tienen el derecho de burlarse, cuando en muchas ocasiones, sobre todo en la master, honestamente les pagan una madre por jugar, pero que para ellos es mucho ya que difícilmente siquiera tienen un trabajo, deja tu ya lo bien pagado, porque jamás aprovecharon su clímax como “buenos” jugadores en liga mayor y ahora tienen que cobrar por jugar y lo más triste de su realidad, es que hasta se autodenominan, se sienten y presumen de ser “profesionales” por el hecho de esa migaja que les pagan o porque se pelean al jugador entre dos o más equipos; simplemente PATÉTICO, por cierto, para nada es casualidad, que la mayoría de esos jugadores (no todos por supuesto, hay sus ejemplares excepciones) fueron o son, en cuanto a otra muy "dudosísima" selección y nivel de juego: “Seleccionados Nacionales”, y también sus entrenadores parten del mismo perfil y pasaron, hicieron o hacen lo mismo y quienes penosamente, encima quieren que estemos orgullosos de ellos #parenelmame.