martes, 21 de junio de 2011

Déjense de chingaderas que hoy toca Slayer...!!!

Como siempre en México, a donde uno voltea a ver, verá reflejado como un pequeño ejemplo, la mierda o la mediocridad que en conjunto hacen de este país lo que es y lo tienen donde lo tienen, hoy voy a hablar de la mediocridad de los conciertos y festivales y que gran parte tiene que ver el estado en el que se encuentran y por la difusión “payoleada” de los que se dicen “conocedores” de música o que cobran por hacerle como que conocen.

El día de hoy se presenta uno de los que se consideran los cuatro pilares de la música metal, de su género “Thrash”, me refiero al grupo californiano Slayer (los otros tres son Anthrax, Megadeth, Metallica) y, a diferencia de los otros tres, es el único que mantiene o regresó a su formación original (cosa que sería muy difícil para Anthrax ya que cambian de vocalista a cada rato, y sería aún más difícil para Megadeth y los caprichos de su frontman Dave Mustaine e imposible para Metallica ya que su bajista original tiene más de 25 años que murió y el que tienen –Robert Trujillo-, no aporta honestamente nada si lo comparamos en sus participaciones anteriores en vivo con Ozzy Osbourne, Black Label Society o Suicidal Tendences).

Para empezar el concierto estaba destinado al recinto del Vive Cuervo Salón (antes Salón 21), pero si recordamos que los encargados de la logística son tan tarados como para volver dejarles a los fanáticos los extinguidores al alcance de las manos (como en el 2006), entonces se cambió para el Palacio de los Deportes (aunque únicamente estará abierta la pista, lo que demuestra de nuevo, su falta de preparación o anticipación para un evento que sobrepasaría la capacidad del Vive Cuervo Salón aún cuando saben de antemano que Slayer viene siendo honestamente el plato fuerte de la gira “Big Four” donde se presentan las cuatro bandas o pilares del thrash metal el mismo día).

Esto me recordó que, aquí los promotores y los organizadores no tienen ni puta idea y al parecer solo toman el periódico o lo que sonó más veces en la radio para ver a quién chingados traen a México a que les vacíe los bolsillos a los fanáticos.

Digo vaciar los bolsillos porque las más de las veces el espectáculo no vale lo que cuesta el boleto (y ejemplos, varios, como en el caso de casi todos los Festivales Vive Latino, el concierto de Ozzy Osbourne del 2009 de su gira del disco Black Rain, donde valió más la pena la actuación de los teloneros Black Label Society aunque creo que el ejemplo más claro es el de Metallica –de donde salió su DVD “Orgullo Pasión Y Gloria” nada más para terminar de vaciar los bolsillos después de sus tres actuaciones no de hueva, de huevísisima- y cuyo teloneros, los locales Resorte, creo que no tienen ni putas madres que ver con metal, pero en fin, seguro los organizadores creyeron que iban a “prender” a la banda con ellos).

Recuerdo el Festival de enero de 2001 llamado “Headbanger´s Fest”en el Foro Sol donde tocaron los europeos Queensryche y como plato fuerte, Iron Maiden (quienes reincorporaban a Bruce Dickinson en las voces tras ocho años y venían presentando el disco Brave New World) y donde prometían que se haría el festival cada año, pero, como siempre, en este país no pasó nada de eso y ahí quedó la cosa.

Otro punto, fuera del aspecto del metal es que si tenemos estaciones comerciales que les encanta pasar sus “one hit wonders” así como los sencillos de los artistas del momento hasta hartarnos, ¿entonces por qué no se preocupan en traer de menos a los que más venden si esa es su tirada?; a qué me refiero: A que de las bandas más millonarias según Forbes, pues no han venido todas, ni siquiera una sóla vez, de los primeros diez que son: U2, Bon Jovi, Elton John, Lady Gaga, Michael Bublé, Paul McCartney, Black Eyed Peas, The Eagles, Justin Bieber y Dave Matthews Band; de estos, ni Michael Bublé, ni el putito de Justin Bieber ni Dave Matthews Band han venido a México, ¿pero qué tal repiten a Iron Maiden, Mötley Crüe, Scorpions y Judas Priest?; digo, no están mal –ya que a falta de algo nuevo pues uno prefiere ver a estas grandes bandas- pero luego ni traen un disco bajo el brazo como para que te motive a verlos.

Si remontamos que aquí se copia todo lo que se ve afuera (desde llamar “X Fest” en lugar de “Festival X” porque creen que se oye mejor si anteponemos el inglés al español), recuerden el Woodstock mexicano de Avándaro de 1971, que se repitió hace uno años con más pena que gloria a lo que siempre recuerdo que aquí, en México, se copia todo, pero todo mal y bien culero o te lo inflan como la gran cosa y al otro año ya no llega (como el MotoRKR Fest) y si encima, solo publicitan los grupitos o los nuevos géneros pedorretes de moda con los que te bombardean en la radio y en la televisión, pues no es de extrañarse que todo mundo diga que los festivales que se organizan (como el próximo Corona Music Festival) además de no traer buena variedad, está bien ojete.

Me gustaría ver festivales de todo tipo, ya que aquí hay gusto para todo, pero con buena difusión, promoción y para todos los bolsillos; festivales propios de Rock & Roll y Rockabilly, Reggae y Dub, Hard Rock y Metal, Indie y Rock Pop, etc., y no ver a Brasil, Chile y Argentina que organizan buenos festivales (Rock In Rio, Lollapalooza Chile y Pepsi Music Fest) y aquí el Vive Latino se rebaja a competir con cagada del concierto de los 40 Principales (y hasta festivales como los de Cumbre Tajín son mejores que los Vive Latino); tampoco se trata de preguntar a lo pendejo ¿a quienes traemos? después de agotar a los mismos en la radio y no tener más opciones, ni madres, se trata de investigar quiénes son los que siguen sacando discos año tras año, quienes no sólo venden discos sino agotan sus presentaciones a nivel mundial, cómo son los festivales en Europa y Estados Unidos, qué alineaciones tienen y porqué las tienen, quienes son los grandes del momento, quienes están regresando a retomar su lugar como grandes, que corrientes son permanentes y cuáles de momento, en qué lugar harían el festival, que seguridad y servicios necesita, que accesos tendría, cuál es el target de audiencia para dar precios justos, entre otras cosas y no repetir la misma mierda una y otra vez solo para llenarse el bolsillo a lo pendejo.

De menos hoy, ya déjense de chingaderas que hoy toca Slayer y eso se celebra.

miércoles, 15 de junio de 2011

El origen de la estupidez…

Muchas veces me he puesto a analizar de dónde viene la forma de pensar de la gente, su origen e incluso los cambios que sufre esta manera de pensar (y actuar) a través del tiempo y siempre, tiene que ver por el nacimiento de una necesidad, ya sea buena o mala, pero siempre es motivada por la necesidad (la pinche necesidad a algo); ya sea de ser escuchado, admirado, obedecido, ser el líder, ser temido, controlar personas o situaciones, tener más dinero o recursos de los necesarios, vamos, de ser imponente y por desgracia esa actitud suele cegarnos la inteligencia y la moral (o la lógica) pero también existe la contraparte de realizar alguna acción estúpida por miedo o ignorancia cuando no conocemos la existencia de alternativas y del derecho a la elección de alguna.

Yo a veces me pregunto ¿qué necesitad tiene uno, ya no ser estúpido, porque todos corremos el riesgo de caer ahí en algún momento, pero de continuar siéndolo? Entiendo que por ignorancia y por miedo uno realizó tal o cual cosa, pero ¿hacerlo todo el tiempo e incluso difundir o enseñar que esa es la forma correcta de hacerlo y hacer de ello una costumbre que se convierta en cultura o incluso en regla social o ley? Eso es lo que o me da risa, pena, lástima o un chingo de coraje.

A veces creemos que por ser relativamente jóvenes, tenemos un chingo de tiempo para cambiar las cosas o animarte a hacer algo, decimos “después” lo podemos hacer (o “mañana”) o simplemente lo haremos cuando no tengamos algo mejor que hacer, o lo peor, simplemente no lo hacemos porque creemos que no nos afecta indirectamente o la peor de todas: “¿Para qué lo cambio si me vale madres?, así sepa que está mal”.

Me puedo referir a docenas de ejemplos que sencillamente pueden ser o no relevantes: ¿Cuántas veces hemos hecho estupideces desde niños para ser escuchados, cuántas otras hemos insultado o lastimado porque no somos obedecidos, cuántas veces hemos sido intolerantes, racistas o clasistas (y lo digo como violencia hablada que llega a convertirse en física) para que se haga nuestra voluntad, cuántas veces esa forma de pensar es compartida con mucha gente y se convierte en una imposición familiar, ideológica, social, religiosa, cultural o política?

Recuerdo que de niño siempre me preguntaba el porqué de las cosas al grado de hartar a mis padres, pero creo que ellos, al hacer lo más cómodo que era dejar que mi experiencia lo descubriera y jamás imponerme nada, fue lo mejor que pudieron hacer por mí. Como casi todos los niños crecí temiendo (gracias a los adultos que prefieren amenazar que explicar) a algo que nadie ha visto jamás pero te hablan como si lo conocieran, te dicen cómo creen ellos que es el mundo sin molestarse en dar la vuelta y comprobarlo, creen que son los voceros y poseedores de la verdad absoluta de cualquier tema y sólo demuestran, al parecer dentro de su inagotable ignorancia, que mediante amenazas, o lo que es lo mismo “el camino más fácil de la educación” van a ser respetados y obedecidos, porque siempre es más fácil reprender o amenazar que educar o ya en últimas, que la televisión los eduque o no tengo tiempo de hacerlo y que le vaya bien (o es la hora de la novela o el partido de fut como para explicarle al niño algo).

Desgraciadamente cuando pasa esto no es de sorprenderse que la gente crezca siendo un monumento singular a la pendejez en sus múltiples formas y sea tan fácil de comprobar como escuchar sus respuestas a cualquier pregunta que les hagas (¡si es que primero la entendieron y no se las tienes que repetir!).

Dentro de esas atinadísimas y memorables respuestas pueden estar: “Porque así siempre se ha hecho”, “porque si y te callas”, “porque así lo “dice” Diosito”, “porque así me lo enseñaron tus abuelos”, “porque me lo dijo el padrecito”, “pues no sé…, yo vi que todos lo hacían así…”, “pues no sé, pero hazle así para que no te digan nada”, o el que encaja con todo: “pus nomás… ¿pa qué le muevo? si así sale…”, estas y otras tantas clases de respuestas que son el resultado de la huevonés de aprender o de educar, porque es más pinche fácil tener hijos a lo pendejo y prenderles la tele que enseñarles a tener valores y respetar (o lo que es lo mismo, es  más fácil ir a hablar con la maestra del kínder cuando es niño, luego con los coordinadores o prefectos cuando son chavos, luego con el director cuando el pedo ya es más seriecito, luego pagar la mordida con el policía cuando le encontró la mota, luego juntar la lana para la fianza cuando lo agarraron vendiendo grapas o rezarle a San Juditas o La Santa Muerte que no lo agarren y lo maten quienes lo estén buscando que esforzarse por educarlos a tiempo).

El origen de la estupidez viene simplemente de los encargados, en todos los niveles, del educando, y es culpa de ellos y de nadie más y no tiene nada que ver si esta educación es institucionalizada o no, si se tiene dinero o no, si se vive en la ciudad o en el campo, si se tiene padres o es adoptado, si se es mulato o güero: Si se le enseña a ser un agachón, será un agachón; si se le enseña a que debe comportarse como “macho”, va a madrear a todo mundo; si ve que su figura masculina insulta a su contraparte, seguro lo va a hacer de grande, es más si se le solapan todas sus malas acciones y no se le reprende, de grande le va a valer madres lo que le digan los demás por aconsejarle que haga las cosas correctamente.

Todos tenemos algo arraigado algo que queremos corregir por costumbre, por escuela, por abuelos, por amigos, por miedo o lo que sea, lo peor es que si sabemos que está mal o que existe una mejor forma de hacerlo, ¿por qué no dejar de hacerlo o cambiar nuestra forma de pensar y actuar y listo? Pero no haga lo que los demás enseñando sus pendejadas de generación a generación, enseñe en base a la moral y el respeto en todas sus formas, empezando por uno mismo para después mostrarlo a los demás y también hasta para saber exigirlo.

martes, 7 de junio de 2011

"Latinos Inc."

Cada vez es más común ver en el rentable negocio del entretenimiento a algún “artista” de apellido o descendencia latina venderse con el único fin de alentar el consumismo, bajo el estandarte de una falsa identidad o ideología y de la posibilidad “real” de cumplir el sueño americano; todo esto dirigido hacia la ya de por sí atarantada y estupidizada masa llamada mercado, esa que le encanta que le mastiquen su propia comida porque esta tan domesticada que ya se le olvidó pensar y ni ende, tiene ganas de hacerlo.

Hace un par de meses en las redes sociales se llenaban de júbilo algunos de mis contactos cuando salió la canción acústica (o versión unplugged) de “Somos más americanos”, interpretados por Los Tigres Del Norte y con la participación especial de Zach de la Rocha (vocalista de Rage Against The Machine y otras –que seguramente ni conoces- como su banda original Inside Out y One Day As A Lion); el asunto aquí es que la letra de la canción se refiere a que ellos, como latinos, son más americanos que los gringos quienes los humillan, desprecian, odian, quieren fuera de su país y toda clase idioteces racistas y que gran parte del territorio les pertenece por derecho de antiguedad.

El punto aquí es, que para vender, se utiliza o se abusa de la condición y de la realidad de las crudas situaciones que sufren los países y su población, en el caso concreto, de millones de migrantes latinoamericanos (obvio una vez que se detectó que sus actitudes como inmenso mercado latino están carentes de ser compras inteligentes, por ejemplo, recuerde los últimos dos partidos amistosos y ahora los de la Copa de Oro donde participa la Selección Mexicana de Fútbol, observe en medios como ESPN, Televisa o TV Azteca, las “notitas de color”, donde le preguntan a algún orgulloso “Mexicano” cuánto le costó por ver un mediocre partido, ya sea entre México vs. Ecuador o vs. Nueva Zelanda o El Salvador y vera que: 120 dólares del boleto (si bien le fue); que 50 dólares el “parkiadero” (o estacionamiento); que otros 65 dólares para “gas” de la “troca” (porque siempre soñaron con su troca); otros 100 para la “playera” (made in china); más lo que se comen entre “burgers, burritous y hot-dogs” su ñora y sus hijos pues de menos entre 100 o 200 porque qué tal si llevaron al compadre y obvio quiere cerveza; y eso sólo como consumo básico porque no faltan que quieran gorritas, sombreritos, pintarse la cara, penachos (made in china), trompetas de plástico (de china), banderitas (¿de dónde creen también?), muñequitos y alguna que otra pendejada tricolor), pero según ellos, todo esto lo vale para sentirse cerca de su tierra y ver al “chicharito” (quien es el Cuauhtémoc Blanco, Matador Hernández, Hugo Sánchez, el Manuel Negrete o Enrique Borja del momento, o lo que es lo mismo, donde están depositadas todas las esperanzas de nuestro Telenovelero, Futbolero y Guadalupano País).

En otra rama del entretenimiento, como lo es el cine y la televisión pasa algo similar: algún director o actor que sale como representante de la comunidad latina, pero lo más cagado es que no hablan ni pito de español y siempre (siempre) tienen que salir lo más provocativas, sensuales o voluptuosas posibles: Eva Longoria en la serie esa para gays y solteras de Desperate Housewives (donde por cierto, al parecer, sale como la latina putisima del barrio); Michelle Rodríguez, quien hasta la hace de guerrillera sexy en “Machete” (!); o Sofía Vergara ahora en la serie Modern Family donde es la despampanante esposa de un sujeto que le dobla la edad –Money Talks-; o a Eva Méndez que siempre sale como la sexy bizcocho pero que es bien ojete (como en la película de The Spirit); ¿o qué tal la pareja de Marc Anthony y Jennifer López o incluso la cantante Selena?; ¿y en los deportes?, ahí está el más claro ejemplo con Mark –no hablo ni pito de español y sólo sé decir “guacamole”- Sánchez en el football americano; pero que hasta ESPN en sus revistas dice que es mexicano; o Sammy –new angelito blanco- Sosa; o las faroladas de Chad “Ocho Cinco”?

Y total, ¿todo para qué?, ¡fácil!; R = Pues para que usted compre, se calle, le hagan creer que tiene identidad y punto. ¿O a poco si creías que Barack Obama iba a hacer algo por la situación de los inmigrantes después de que votaron por él; o que a Los Tigres del Norte y Zack de la Rocha realmente les interesa un mínimo su situación y el asunto de la violación a sus derechos si ya tienes el disco en las manos; o que a Mark Sánchez le interesa hablar siquiera el bien el español por si lo entrevistan medios mexicanos quienes ya se encargaron de vender su imagen (y de inflarle el burro); o a Televisa y TV Azteca le importa mejorar el nivel competitivo de los jugadores seleccionados y procurar tener rivales de calidad o cuánto esfuerzo y gasto hacen los aficionados por ir a ver a su amada selección; o crees que le importa a Eva Méndez, Eva Longoria, Sofía Vergara, Michelle Rodríguez, etc., la comunidad latina, su calidad de vida o siquiera trabajar en lo que trabajan pero en sus respectivos países de origen?, ¿de cuándo para acá a todos esos políticos, artistas, deportistas o personajes públicos prefieren sus raíces, su origen, su identidad cultural por encima de los billetes?, ¿o realmente hacen algo por los jodidos que dicen que representan?; ¿por qué no se regresan y son profetas en su tierra?. Pero lo más chistoso de todo ¿a poco crees que todos esos idiotas que se enaltecen y hacen propia la canción de Zack de la Rocha con los Tigres del Norte hacen algo por los inmigrantes o siquiera conocen sus deechos?, no, si también del lado del público se cuecen habas bien y bonito y todo mundo se hace bien pendejo.