miércoles, 9 de marzo de 2011

“Nuestro “One Hit Wonder (de Cagada)” nuestro de cada día…”

En octubre del año pasado, en Acapulco, mientras nos dirigíamos a una boda, sintonicé la radio local y me llevé una noticia más o menos buena y otra mala: La más o menos buena era que estaban poniendo a Metallica (que conste me alegre no por el grupo, sino por el estilo musical) y pensé que se seguirían con esa temática de otros grupos; la mala noticia era que estaban pasando la misma pinche canción de Metallica de siempre: “Enter Sandman”. Al principio pensaba que era increíble que en pleno 2010 una estación de radio pasara todavía (si, todavía) tal canción dentro de su programación y cuyo auditorio o target no es gustoso de ese género musical al cual que se le etiquetó de speed metal o thrash metal; el loro-cutor o locutor del programa la adjetivaba de “un rolón” pero me di cuenta que esa es la palabra con la que califican en cualquier estación popular a todas las canciones de su programación, las cuales son siempre one-hit-wonders y lo peor es que en otros lugares, en este caso, Acapulco, tratan de imitar a los conductores de radio del Distrito Federal con todo y el contenido de la programación.

Muy chistoso es comprobar los gustos musicales de las personas, los cuales están basados en modas o furores momentáneos y rápidamente olvidan el nombre de la canción o del grupo aún cuando fueron bombardeados por semanas, incluso meses con algún tema musical y les repiten una y otra vez nombre y título de la pieza (partiendo, claro, de que al menos se tomaron la molestia de aprenderse dichos datos); a lo que uno puede preguntarse qué tiene que ver un grupo de metal dentro de una programación enteramente pop, dirigida a un auditorio enteramente pop y cuyo objetivo es, por supuesto, el fin meramente comercial.

Podíamos argumentar que es “lo que ponen a la fuerza” o que incluso es “lo que la gente pide”, o que fue el tema que le valió la nominación a los premios Grammy, pero yo dudo que exista alguien, al menos que yo conozca, que a estas alturas, hable por teléfono, mande un mensaje de facebook, un twitter, o gaste su preciado saldo en un SMS pidiendo “Enter Sandman” de Metallica en pleno 2011, cuando Lady –tengo-un-pitote- Gaga tiene nuevos sencillos en pleno clímax de su carrera junto con muchos otros artistas en estos momentos.

Seamos honestos, la gente no lo pide, seguro ni se acuerdan porque: ni les gusta o ni los conocen (solo la recuerdan cuando la escuchan sonar –otra vez-), sencillamente los programadores ponen la misma cagada una y otra vez porque también son unos empleados pobres-diablos que no tienen imaginación y sus gustos son RE-CU-LE-ROS o lo que es lo mismo, tienen gustos oportunistas, de fiestas, pero que ya estuvo con su poca o nula pinche imaginación de 25 años para acá.... Aquí una lista de “lo mismo para los de siempre” aún cuando cada agrupación tiene incluso cientos de temas, otros sencillos en sus discos famosos, décadas de existencia, docenas de EP´s y LP´s (me preguntas qué es EP o LP y te pongo un cachetadón, búscalo…) hasta varias despedidas y regresos; por cierto si eres de “esos/esas” que le entran durísimo a esas estaciones y sus despensas de consejos desde alfa 91.5 f.m. hasta reactor 105.7 f.m., toma lápiz y papel porque estas no deben de faltar en tu ipod… ¡No, perdón…!  en tu caso, en pleno 2011 y por tus gustos y conocimientos musicales, en discos quemados o en mp3 con éxitos de los 80´s, 90´s y más…:

-          4 Non Blondes: “What´s Up?”
-          AC/DC: “Highway To Hell”.
-          Aerosmith: “I Don´t Want To Miss A Thing” (que solo la recuerdas por la pelí de “Armageddon”–ñero(a)-).
-          Audioslave: “Like A Stone”.
-          Black Eyed Peas: “The Time (Dirty Bit)”.
-          Black Sabbath: “Paranoid”.
-          Blind Melon: “No Rain” (La del video de la niña vestida de abejita para que te acuerdes).
-          Bob Marley & The Wailers: “Is This Love”.
-          Bon Jovi: “It´s My Life”.
-          Bryan Adams: “Somebody”.
-          Cardigans: “Love Fool”.
-          Chris Isaak: “Wicked Game”.
-          Chumbawamba: “Tubthumping”.
-          Creed: “My Sacrifice” (El grupo pitero ese donde el güey que canta se cree el de Pearl Jam).
-          ColdPlay: “Clocks”.
-          Counting Crows: “Mr. Jones” (¿Si los conoces verdad, o te pongo la “rola”?).
-          Destiny´s Child: “Survivor”.
-          Dido: “Thank You” (¿la recuerdas?).
-          Duran Duran: “Ordinary World”
-          Eagles: “Hotel California”
-          Eric Clapton: “Tears In Heaven” (Versión Mtv Unplugged!).
-          Evanescence: “Bring Me To Life”.
-          Everything But The Girl: “Missing”.
-          Extreme: “More Than Words”.
-          Filter: “Take A Picture”.
-          Goo Goo Dolls: “Iris”.
-          Guns N´ Roses: “Sweet Child O´Mine”.
-          Iron Maiden: “The Number Of The Beast”.
-          Joan Osborne: “One Of Us”.
-          Judas Priest: “Breaking The Law”.
-          KISS: “Rock & Roll All Nite”.
-          Led Zepellin: "Whole Lotta Love".
-          Lenny Kravitz: “Again”.
-          Lynyrd Skynyrd: “Sweet Home Alabama”.
-          Marilyn Manson: “The Beautiful People”.
-          Madonna: “Ray Of Light”.
-          Metallica: “Enter Sandman”.
-          Motörhead: “Ace Of Spades”.
-          Natalie Imbruglia: “Torn”.
-          Nelly Furtado: “Turn Off The Light”.
-          Nirvana: “Smells Like Teen Spirit”.
-          No Doubt: “Don´t Speak”.
-          Oasis: “Wonderwall”.
-          Pearl Jam: “Yellow Ledbetter”.
-          Queen: “We Will Rock You”.
-          Radiohead: “Creep” (#mehipercagan).
-          Ramones: “Blitzkrieg Bop”.
-          R.E.M.: “Losing My Religion”.
-          Rammstein: “Du Hast”.
-          Red Hot Chili Peppers: “Otherside”.
-          Robbie Williams: “Angel”.
-          Seal: “Crazy”.
-          Shaggy: “Angel”.
-          Savage Garden: “Truly Madly Deeply”.
-          Soundgarden: “Black Hole Sun”.
-          Stone Temple Pilots: “Plush”.
-          System Of A Down: “Chop Suey!”.
-          The Police: “Every Breath You Take”.
-          The Walflowers: “One Headlight”.
-          The White Stripes: “Seven Nation Army”.
-          U2: “Vertigo”.
-          UB40: “Red Red Wine”.
-          Van Halen: “Panama”.
-          ZZ Top: “La Grange”.

 Y en las fiestas, lo mismo y en ocasiones, después de cerrar la calle, el DJ de cagada que esté en la fiesta hace lo mismo de siempre y de entre su reggaetón del momento, José José y su pendejo “Payaso de Rodeo”, “No Rompas Más…” y su “Follow The Leader” (asi es, en pleno 2011) siempre de los siempre, no falta el “cagadito” que le pide los clásicos o el DJ por iniciativa te pone (a huevo y no lo puedes negar) temas, entre otros, como:

-          Aterciopelados: “Florecita Rockera”.
-          Café Tacvba: “La Ingrata”.
-          Caifanes: “No Dejes Que”
-          El Gran Silencio: “Chúntaro Style” (quienes por cierto, también #mehipercagan).
-          El Tri: “A.D.O.” (siempre la versión de 1989 en vivo de la cárcel de Santa Martha donde Lora dice pinchemil groserías).
-          Fobia: “Microbito”.
-          Jarabe De Palo: “La Flaca”.
-          La Castañeda: “Cenit”.
-          La Lupita: “Gavilán O Paloma”.
-          Los Fabulosos Cadillacs: “Matador”.
-          Mago De Oz: “Fiesta Pagana”.
-          Maldita Vecindad Y Los Hijos Del 5to. Patio: “Pachuco”.
-          Molotov: “Puto” (Aquí todos los presentes saltan y gritan “Puto” en bola y lo más fuerte posible haciéndose los malotes).
-          Rata Blanca: “La Leyenda Del Hada Y El Mago”.
-          Soda Stero: “De Música Ligera” (No se te olvide que cuando termina la canción, todos al unísono gritan con penita ajena “Gracias Totales” y se ríen como pendejos...).

En resumen, es una vergüenza que la gente (tal vez tu, ni modo) sólo conozcan a esos grupos por esos temas teniendo tanto que ofrecer a través de los años y que las estaciones no tengan otra opción que utilizar los espacios radiofónicos para lo mismo de siempre, una y otra vez te repiten la misma basura y no se trata de anuncios comerciales que pagan para que eso pase, sino del contenido propio de la programación donde repito, habiendo millares de excelentes temas, otra vez te pongan lo mismo y encima te presuman de que pasen todas las alternativas, mucha más variedad, más géneros, más diversidad, etc.

Recuerden que la programación de las estaciones de radio son como los limpiaparabrisas: Ojalá no existieran pero siempre ahí están; y lo peor que puede hacer uno, en ambos casos, es aguantarse la programación o darle unos cuantos pesos después de que te limpiaron a huevo, por eso recuerda: “Si les sigues dando, sieguen estando”, así que uno sabe si las sigue escuchando.

martes, 1 de marzo de 2011

Derechos de algún idiota

Este país presume de tener libertades para todos los ámbitos o por lo menos lucha por conseguirlos y consumar la creación y entrada en vigencia de leyes que las respalden y protejan; cabe recordar que siempre que una organización ya sea política, social o religiosa principalmente, siempre viven con el miedo a perder ese poder y manifiestan, tapando de una forma u otra y en ocasiones con un descaro total, su nula tolerancia hacia quienes no piensan o actúan según sus intereses.

Por ahí recuerdo una famosa frase del Reverendo Martin Luther King (1929 –1968) que cita algo así como: “Mis derechos terminan donde comienzan los derechos del otro”; y tal vez creas que me voy sobre el ámbito político o religioso, pero no, en esta ocasión es sobre ciertas conductas o fenómenos sociales que están basadas en modas extranjeras, intentos de modas extranjeras o adaptaciones sin previos estudios de modelos que son un éxito en otros países, pero que en nuestro país simplemente o no funcionan o quedan para el olvido pasando por la ridiculización basada en la falta de identidad.

En este caso tomaré un pequeños ejemplos de las conductas de la cotidianeidad  ir y venir de una persona que es considerada como clase social trabajadora; ya sabes, algún jornalero, obrero, personal de oficina que utiliza transporte público, etc., el ejemplo puede ser el que sea y aunque es ficticio, aterriza en la realidad de muchos individuos que he visto y en quienes he comprobado estas actitudes.

Este sujeto se levanta temprano para llegar a su trabajo, digamos como a las 7 de la mañana, obvio se queja de levantarse temprano y mientras caga, deja abierta la llave de la regadera para que salga el agua caliente si es que no apagó la noche anterior el boiler para no gastar en gas (porque también se queja de que paga mucho en gas que por cierto, cada mes, sube de precio). Al tipo le vale madres tirar el agua a lo pendejo, total, como él la paga, cree que eso le da el derecho a desperdiciarla y se engaña creyendo que es feliz y se hace tonto al gobierno porque es un bien subsidiado, aunque no sepa ni qué chingados signifique eso; pero cómo la hace de a pedo cuando avisan que el fin de semana se la van a cortar para darle mantenimiento al sistema o a la red que le provee del agua.

Pasado esto, sale apurado de su casa sin tomar desayuno alguno y antes de tomar la estación de metro compra (y se queja de lo caro) un sándwich de esos que llevan una rebanadita semitransparente de jamón, queso dudoso y una raja, además de un café americano creyendo que está desayunando muy nutritivamente porque su sándwich tiene pan integral, claro, si bien le va; en caso de que le gane la gula, compra (quejándose de lo caro) un atole y su guajolota (o torta de tamal). El sujeto desconoce que la “ñora” le saca el migajón al bolillo con las mismas uñas y manos mugrosas con las que recibió dinero de clientes anteriores y después de persignarse y guardarlo en su delantal, se limpia las manos con el mismo trapo con el que limpia la mesita o los refrescos que vende por la tarde, si es que antes, no le da por morderse las uñas y escupirlas.

Al subir al siguiente metro,  (y quejándose de lo saturado que viene el transporte) toma un asiento reservado para ancianos, minusválidos o embarazadas y duerme lo que cree que le hace falta. Nuevamente ignora que puede subir alguien con esta capacidad especial, y en caso de que esto pase, no dudará en hacerse pendejo o dormido –total, es buenísimo para eso y como él llegó primero cree que tiene derecho al asiento-, en caso de que lo tenga que ceder, a la mala, se quejará).

Al llegar a las cercanías de su trabajo y mientras le hace a la mamada como que corre para llegar a tiempo, se suena la nariz con la servilleta donde venía su sándwich y lo tira junto con la bolsa sobre una montaña de basura –porque todos hacen lo mismo-. Esta joyita de sujeto meses más adelante mentará madres a diestra y siniestra al gobierno local porque le tocará –como cada año- caminar con el agua hasta los tobillos entre alguna inundación donde ignora que la basura tapa las coladeras.

Lo primero en llegar a su lugar de trabajo es checar tarjeta a tiempo, revisar sus correos electrónicos, sus contactos de mensajeros instantáneos y los chismes del facebook, para, después de una hora o más, salir a fumarse un cigarrito que le compró al “don” que vende dulces y cigarros sueltos afuera de su trabajo; en ésta plática con algún otro similar, se quejará de lo caro que ya están los cigarros, de la chavita de servicio social a quien se quiere tirar y de a dónde se van a ir a chupar el viernes que ya es quincena (porque según ellos son bien pedotes y nadie les aguanta el paso). A este empleado le vale madres que tiene pendientes o solicitudes del servicio técnico que brinda en la institución donde trabaja ya que se cree poderoso porque les puede quitar a su antojo el internet a los que le caguen y se siente necesario en la oficina porque es el que les soluciona sus pedos técnicos.

Finalmente, al terminar su jornada laboral, regresa nuevamente por el transporte público y nada más porque se le da la gana, pondrá reggaetón en su celular a todo volumen mientras espera al vendedor de las discografías en mp3 piratas o se desaburre leyendo su librito de los nombres para el bebé, porque considera que comprar el periódico metro es de nacos pero nadie en el vagón sabe que se lo pide al “poli” de su trabajo para ver qué vieja salió hoy en las páginas centrales.

El tipo tira agua a su antojo, se apropia del asiento para personas con capacidades diferentes, tira basura en la calle y exige que se limpien las calles, le cuesta dinero a su empresa porque detiene la productividad al no solucionar las peticiones de servicio técnico, no toma en cuenta de que nadie en el metro quiere escuchar su chillante música e ignora la consecuencia de cada uno de sus actos que pueden afectar directa o indirectamente a algún tercero, pero irónicamente, cómo la hace de a pedo cuando no lo deja pasar una construcción camino a su casa porque están arreglando las tuberías por fugas de agua o porque ahora le tocó subirse al camión y este no avanza por alguna manifestación, ¿tons qué tanto mama y se queja?

martes, 22 de febrero de 2011

“Culos a cuadro…”


El machismo generalizado por la población mexicana tiene un maestro (y alumno a la vez) con quien retroalimentarse día a día y en dónde el flujo de corriente de este círculo vicioso son millones de pesos que van a parar a los bolsillos de los empresarios monopolistas o duopolistas en el negocio del entretenimiento, sobretodo en la televisión.

Estas empresas como Televisa y TV Azteca, que a su vez tienen infinidad de radiodifusoras, prensa escrita, numerosas publicaciones, páginas de internet, jueguitos de azar y compañías de telecomunicaciones, argumentan que bajo la defensa de la libertad de expresión, el contenido puede y debe ser libre. Pero en la mayoría de los casos, con tal de vender, se repite una y otra vez la fórmula que deja más ventas: La explotación sexista de las mujeres.

En esta ocasión no se trata de si son chismes de alcoholismo presidencial, defensa con uñas y dientes de una ley que mantenga el duopolio o penosas lecciones de entrevistas en ¿inglés? a celebridades en horario estelar y cadena nacional; se trata de mantener el rating y las ventas altas sobre temas de interés deportivo a base de chichis y nalgas.

Muy sonado fue el caso de Inés Sainz de TV Azteca hace unos meses donde al parecer sufrió de insultos en el casillero de los Jets de Nueva York al intentar entrevistar a su jugador del momento Mark Sánchez; muchos pensarán ¿qué rayos hace la susodicha en el casillero de los jugadores donde se supone que es un espacio privado?; pero el caso es que siempre los jugadores son abordados por docenas de periodistas quienes los entrevistan cuando apenas acaban de ducharse o se están cambiando de ropa en dicho lugar y esto es permitido por la liga (NFL), por lo que en caso de Inés Sainz lo que llamó atención fue su físico (específicamente su trasero y la forma en la que lo viste, presume y menea).

Como siempre he dicho y siempre he defendido, siempre habrá comunicadores en deportes que estén especializados en “comentar o narrar” lo que está a cuadro, pero difícilmente tendremos verdaderos “analistas”, en el caso concreto y al que me inclino más, sobre football americano.

Pero volvamos al caso de Sáinz, al ver sus entrevistas a jugadores y comentarios en programas deportivos, comenta, repito, comenta cualquier pendejada que la mayoría de la veces, no tiene nada que ver con el juego que se está llevando a cabo.

No sólo se trata de que la señorita no sepa ni madres de lo que es un análisis de football americano (porque de si de opiniones y comentarios se tratase, pues todos la tienen, pero el hecho es que la niña no sabe ni madres y se prefiere que no habla ya que el tono de su voz es bastante incómodo como para que encima diga pendejadas…) sino que refuerza los argumentos de los estereotipos de machismos en contra de las mujeres en cuanto a deportes en televisión se refiere. Esto es a lo que me refiero: Gracias a su físico, consigue entrevistas que para un hombre o una mujer no tan atractiva son prácticamente imposibles de conseguir y no porque sea medio famosa la dama, sino porque el deportista –nada pendejo- le da la oportunidad de “invitarla” –por así decirlo- a la cama (como le sugirió continuar una entrevista en privado y en su habitación el futbolista Rivaldo); ¿y para que encima  le pregunte pendejadas y ponga en ridículo a las féminas mexicanas?

Otro caso similar es el de la señorita “fitness” Rebeca Rubio de Televisa: A nadie le interesa qué tanto sabe de salud y cómo hacer correctamente ejercicio ni ponernos en forma y llevar un buen ritmo respiratorio ni nada de eso, ¡Ni madres!, a todos los hombres nos interesa que se vayan a cada rato a corte para verla haciendo flexiones y mientras salga todo menos la cara a cuadro, mejor; y si habla lo menos posible, mucho mejor (¿habla?). Digo, su mejor defensa sería que su perfil de facebook o sus “tweets” fueran sobre algo realmente de deporte, técnicas, análisis o algo por el estilo, pero no, remata con galerías vestida con uniformes deportivos entallados o en trajes de baño.

Lo mismo pasa con Vanessa Huppenkothen, que no hable, solo que se ponga su ropa deportiva super entallada y camine con algún comentarista de lado a lado de la cancha para ver el meneo de sus carnes; y lo mismo con Inés Gómez Mont, que se la pase cruce y cruce las piernas con los comentaristas de TV Azteca mientras escupe idioteces en microfalda; y lo mismo de forma generalizada con Marisol González y hasta con la “Reata” de Brozo, donde lo único que sobresale de las señoritas son sus sesiones fotográficas en revistas como H, Maxim o Playboy. Deberían exclusivamente a dedicarse a ser “edecarnes” como las del box y luchas, ¿o a poco creerán en serio que a la afición le interesa otra cosa que sus atributos físicos?

¿Entonces qué se enojan y  se quejan cuando les chiflan y con ingeniosos albures les detallan todo lo que les quieren hacer?, digo, ¿para eso se alquilan no?, ¿o a poco les vamos ver algún día explicando cómo hacer una cobertura personal, qué maniobras defensivas les dan éxito a los equipos, nos enseñarán técnicas para acarrear el balón, “drilles” de línea ofensiva o cómo se desarrolla una jugada de zona en lugar de ser las “Madrinas de Tanga” de algún equipo de soccer nacional?, si ni los pobres diablos que salen a cuadro lo saben y eso que algunos se supone que jugaron. Por eso sólo las pobres señoritas sólo reaccionan a grito del director de cámaras de: “¡Sonriendo y parando el culo que está al aire en 3…, 2…, 1…”.